Personas tóxicas

¿Te has planteado alguna vez si realmente existen lo que alguien decidió denominar, en algún momento, como “personas tóxicas”? Sin dudar de que, efectivamente, hay personas que nos pueden hacer daño y es mejor tenerlas lejos, me parece que a veces ponemos etiquetas con demasiada ligereza y encasillamos (o permitimos que se encasille) a las personas sólo por el titular de turno y sin un análisis más profundo a nivel individual.

Según mi experiencia, lo que solemos catalogar como “personas tóxicas” son, en realidad, “comportamientos tóxicos” y podemos reconocer algunos de esos comportamientos en casi todas las personas, incluidos nosotros mismos, aunque a veces nos cueste o no nos guste reconocerlo… porque, ¿a quién le gustaría reconocerse en ciertos estereotipos, socialmente denostados?

Por esto te pregunto: ¿te has planteado alguna vez si tú mismo “eras una persona tóxica”? Yo sí lo he pensado, y muy seriamente. Tal vez por eso he conseguido llegar a la conclusión anterior: las personas tóxicas no existen, pero sí son reales los comportamientos tóxicos.

Al principio me era fácil “echar balones fuera”, pertrechada tras esta bonita excusa, y decirme a mí misma que estaba rodeada de personas tóxicas, por ejemplo en el trabajo, y que así nunca podría mejorar mi situación. Luego empecé a “reconocer” gente tóxica en el autobús, en el mercado o incluso en mi propia familia.

Pero llegó el punto en que me planteé si todo eso era real, de hecho empecé a dudar de toda información a este respecto e incluso de mí misma (hay quien dice que dudar es un ejercicio muy sano), y me puse en el puesto de una supuesta persona tóxica que leyera todas aquellas cosas que se dicen y que hacen que “los no tóxicos” se crean mejores y deseen poner tierra de por medio. Y me sentí mal.

Rousseau decía que el hombre era bueno por naturaleza, mientras que Hobbes afirmaba que el hombre es un lobo para el hombre. Y yo creo que ambos tenían parte de razón. Estoy convencida de que todos tenemos “un ángel y un demonio” dentro, virtudes y defectos que nos sirven para crecer como personas y como comunidad si estamos dispuestos a utilizarlos en pos de un bien mayor pero que si los dejamos sin un control superior, el de nuestro sentido común, pueden terminar volviéndose en nuestra contra.

Vivimos en un mundo multidimensional que derrocha diversidad, pero nos empeñamos en verlo como algo dual y pretendemos hacer como si sólo existieran los extremos, tal vez porque nos resulta más cómodo o sencillo. Pero si algo hay en el ser humano de cierto es que es un ser complejo y limitarlo, o limitar el mundo que nos rodea nos priva de muchas oportunidades de aprender y crecer.

Dejemos de etiquetar(nos), vivamos abiertos a apreciar lo que somos y lo que el mundo que nos rodea es en realidad, con sus luces y sus sombras, y aprendamos de todo ello para transformarnos individual y colectivamente en un mundo mejor para todos. Y si al final resulta que lo que tenemos o somos no nos vale, ¡cambiémoslo!

20170130_174654

 

 

2 comentarios en “Personas tóxicas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s